Vivo entre Google y Facebook Avatar

Notes

Sin tiempo para pensar

Un viejo artículo rescatado de El País Semanal escrito en mi salón, cuando era vecina del gran Zuckerberg y él todavía no había salido a bolsa. El artículo en cuestión no tiene nada que ver con él pero lo hago por daros un poco de contexto, que ahora está bien visto.

Abrir el email, un acto doméstico y rutinario, nos deja sin aliento, asegura la teórica de la tecnología Linda Stone, que después de experimentar consigo misma y observar el comportamiento de varios cientos de sujetos, concluyó que todos sufrimos “la apnea del email”, una suspensión temporal de la respiración que tiene lugar mientras lo revisamos. La carrera contrarreloj que se monta en la mente mientras leemos parece ser lo que nos deja sin aire: “¿a quién responder primero?”, “¿quién puede esperar?”, “¿a quién debo llamar?”, “¿qué debí haber terminado hace dos días?”.

En los templos de la tecnología como la Universidad de Stanford, también santuario de Apple y Steve Jobs, se ha abierto la guerra contra la multitarea y la sobrecarga de información. En una conferencia de la escuela de negocios de dicha universidad, el profesor preguntó cuántos de los presentes estaba usando su iPhone. Aproximadamente el 75% levantó la mano, un débil 20% reconoció tímidamente ser usuario de una Blackberry, y el resto, casi marginados sociales, aceptaron que no usaban un smartphone. Casi todos simultaneaban la clase con algún tipo de actividad virtual. Quizá por eso, a las recomendaciones que la universidad hace al empezar el curso (como hacer deporte) se ha sumado un “no te distraigas. No hagas varias cosas a la vez”.

Una investigación de esta universidad probó la teoría de que los multitarea intensivos, esos sujetos que habitualmente abren el correo, hablan por teléfono y escuchan música, son menos productivos que el resto. El estudio reconoce que estas personas están mejor entrenadas para cambiar de foco rápidamente, pero cuando tienen toda la información delante de sus ojos no pueden separar las cosas en su cerebro y se equivocan. Uno de los autores del estudio, el profesorClifford Nass, afirma: “Los multitarea creen que son buenos haciendo varias cosas a la vez, pero el estudio los contradice”.

Probablemente la humanidad vive el peor momento para abandonar la multitarea. Esa ilusión de eficacia que proporciona estar y parecer muy ocupado tranquiliza. A la vez, los expertos reconocen que Internet genera una serie de recompensas que justifican nuestra presencia digital ubicua para no perdernos nada. Pero los neurocientíficos insisten en que el cerebro humano no es bueno saltando de una tarea a otra, pues se dispersa con más facilidad de la que estamos dispuestos a aceptar. Imágenes escaneadas del cerebro en acción muestran que cuando el órgano es forzado a ejercer la multitarea traslada el procesamiento de la información del hipocampo (la zona responsable de la memoria) al estriato (la región que se ocupa de las tareas de rutina).

Pero como lo más fácil y agradable es estar en misa y repicando -léase estar en una conferencia twitteando compulsivamente, la vuelta a estar concentrado en una sola tarea se ha convertido en un desafío. Pensemos en la batería de distracciones que tenemos a mano mientras intentamos terminar algo: actualizar el estado de Facebook, estar pendiente de los comentarios a dicha puesta al día, revisar algún periódico, echar un vistazo a un blog, recibir y enviar SMS, contestar al teléfono… Y todo ello sin levantarnos de la silla.

Si alguien quiere leer más que se pase por aquí

 

1 Notes

Cuesta arriba se me está haciendo contaros mi vida otra vez. Pero volveré. Sólo necesito más noches en casa, concentración y menos trabajos de esos que son “para ayer”. ¿He dicho menos trabajo? Me arrepiento, que es pecado. 
Desde mi vuelta he descubierto: La imposibilidad de pasar 24 horas sin probar alcohol en Madrid/las judías verdes/la palabra “emprendimiento” (ni idea de que se habían inventado ese palabro para traducir entrepreneurialship y, por si no os habíais dado cuenta, que seguro que sí, suena fatal)/los gin tonics de la calle Pez/los arenques y el pescado de Estocolmo/ que viajar con parejas de buenos amigos no es un coñazo como podría parecer/ los calamares de Menorca/el Iphone … Y sí volvía de Silicon Valley. Hasta pronto. 
.

Cuesta arriba se me está haciendo contaros mi vida otra vez. Pero volveré. Sólo necesito más noches en casa, concentración y menos trabajos de esos que son “para ayer”. ¿He dicho menos trabajo? Me arrepiento, que es pecado. 

Desde mi vuelta he descubierto: La imposibilidad de pasar 24 horas sin probar alcohol en Madrid/las judías verdes/la palabra “emprendimiento” (ni idea de que se habían inventado ese palabro para traducir entrepreneurialship y, por si no os habíais dado cuenta, que seguro que sí, suena fatal)/los gin tonics de la calle Pez/los arenques y el pescado de Estocolmo/ que viajar con parejas de buenos amigos no es un coñazo como podría parecer/ los calamares de Menorca/el Iphone … Y sí volvía de Silicon Valley. Hasta pronto. 

.

Notes

De profesión EXPERTO. Manual de uso de 22 pasos

1.            Escoja un tema difícil de verificar. (Esta recomendación la tomo prestada de la revista Wired

2.            Invente una etiqueta y nómbrela en no más de tres palabras. Una de ellas debe ser un sustantivo sonoro y contundente. Algo así como burbuja o mariposa.

3.            Cree una entrada en Wikipedia sobre el concepto en cuestión, explíquelo. Mencione una amplia bibliografía y cite a filósofos franceses y alemanes. En el mismo wiki adjudíquese la creación de dicha corriente, así como haber acuñado el término. En breve será citado.

4.            Registre la definición en el Urban Dictionary (www.urbandictionary.com). Le conferirá un aire indie y moderno al concepto.

5.            Abra un blog y escriba a diario contenidos inspirados e ingeniosos sobre la materia. Deseche términos como sinergias, implementar y proactivo. Es jerga caduca y muy de Bruselas. 

6.            Emplee generosamente y con la correcta pronunciación en American English palabras como star up, scalable, pitch y venture capital o sus siglas  correspondientes,VC.

7.            Vínculese a tendencias sociales y movimientos emergentes.

8.            Twittee intensivamente y solicite sin pudor que le retwitteen. Cree hashtags como si no hubiera un mañana.

9.            Haga circular información sobre su presencia digital. Cuente a todo Dios las veces que ha sido retwitteado.  Exagere detalles y circunstancias del hecho. 

10.        Publique cada uno de sus movimientos en las redes sociales. No menosprecie ninguno. Encuentre un vínculo para cada uno de ellos que justifique sus teorías.

11.        Escriba un libro. En breve será considerado “la biblia de …” y usted “el gurú de …”

12.        Acote el campo a advenedizos y pseudoexpertos. 

13.        Acepte todas las invitaciones para intervenir en simposios, conferencias y congresos. Hágase fotos con otros expertos. Publíquelas y etiquételos.

14.        Sólo será necesario elaborar un discurso o presentación, suficientemente flexible para adaptarse a cualquier temática. En caso de desconocimiento total y absoluto acerca del tema en discusión, deberá dedicar tres minutos a su anecdotario personal y a vender humo en general  y luego retomar su discurso predeterminado. Le presuponemos un dominio suficiente del castellano para esquivar redundancias y cacofonías. 

15.        Mencione en su charla a expertos ya conocidos. Hágalo por su nombre de pila. Después de una pausa dramática puede continuar con el primer apellido. 

16.        Hágase con un buen enemigo. Alguien famoso e intelectualmente disfuncional que ponga en duda su teoría. No le tema, él lo necesita más a usted. Difunda las opiniones contrarias. No hay corriente sin contracorriente. 

17.        No use Power Point. Impacte a la audiencia con el Key Note o el Prezy

18.        En los primeros tiempos acepte estar en todas partes. Conceda entrevistas, participe en tertulias y opine en otros blogs. Luego haga retiro, empiece a decir “No” y conviértase en un objeto de deseo. 

19.        Adquiera el Ipad 2 y póngalo en cualquier superficie visible durante sus charlas. Representa solvencia técnica, intelectual y económica. Vincule toda opinión humana o divina a los New Medias y al espíritu de Silicon Valley.

20.        Contrate por un módico precio a un experto anglosajón que le cite con frecuencia en Inglés. 

21.        Hágase con un diploma de una universidad de Estados Unidos y menciónelo a discreción en cada contacto social que establezca.  

22.        Asegúrese de que le citan. Cite usted compulsivamente hasta conseguir que otros le correspondan. 

 

Pd. Si usted como yo ha tenido una experiencia internacional reciente con duración superior a 6 meses dispone de dos para convertirse en experto. La vida es corta.  

Notes

La angustia y los círculos de Google+

Aquí estoy poniendo a cada uno en su sitio, como Dante Alighieri diseñando sus círculos del infierno, repartiendo justicia para la posteridad. Tengo cuatro círculos predeterminados. A saber: Amigos, Familia, Conocidos y Soy seguidor/a y un cuarto círculo que debo nombrar. Me tienta lo de Ángeles ambivalentes. Dante, otra vez. 

Aquí os dejo el testimonio gráfico de la magistral obra de Ingeniería Social llamada
La Divina Comedia. 

Google me obliga a poner orden en mi lista de casi 500 amigos (en realidad es heredada de Facebook, oh pecado!). Y digo pecado porque esto es la guerra. Los ingenieros de Google han pasado más de un año para darle con algo en la cara a Zurckerberg. Y se han salido con Google +, una red social a la que por ahora sólo se accede por invitación. Cuando entras en la limitada tribu tienes que aceptar convertirte en un colaborador. Es como la Stasi. 

En esta guerra sólo puede quedar uno. Y ya se están arrancando los ojos. Facebook censura comentarios sobre Google + y Apple le pone problemas para operar en sus dispositivos … Pero hasta que la guerra acabe los mortales debemos estar en todos los frentes. Y esto es, lo digo ya, agotador. 

¡Con lo que yo he sido en Facebook! Y ahora, aunque sigue siendo la segunda página que veo en la mañana, -la primera es Gmail porque a mi me gusta estar en medio de dos fuegos-, me observo con cierta falta de gracia a la hora de actualizar mis estados. ¡Alguien que vivía para ser coherente con sus hiperbolizadas actualizaciones para Zurckerberg! 

Pues volviendo a los círculos de mi Google+, observo que no es tan fácil lo de la Ingeniería social y he decidido ajustar las definiciones de cada grupo para quitarme trabajo, sí esto de las redes sociales se está convirtiendo en un trabajo. 

Así lo voy a hacer:

Familia - Personas que poseen un elevado porcentaje de ADN similar al mío y conocen parte de mi infancia. En este grupo sólo se habla del estado del tiempo, la salud, la enfermedad y las celebraciones cíclicas propias de todo grupo familiar. 

Amigos - Personas elegidas entre varios grupos humanos por la capacidad mutua de aguante, la lealtad y la suerte de poder reírse juntos durante mucho tiempo de las mismas cosas. Ex????? En este círculo se levanta toda censura. 

Conocidos - Personas que me he cruzado alguna vez en algún pasillo o máquina de café. Amigos de amigos de amigos. Espontáneos que te piden amistad sin más. Nombres que me suenan. Ex???? En este círculo no tengo ni idea de que hacer, más allá de decir “Buenos Dias” cada mañana. Google, necesito Manual de Usuario.

Soy Seguidor/a - Personas de las que me gusta saber por dónde respiran pero que no conozco de nada. Es un concepto refinado del follower de Twitter.

Para el círculo que debo customizar me debato entre Muertos -personas que una vez estuvieron en tu vida, se esfumaron pero  resucitaron al quinto día y te pidieron amistad para luego volver a desaparecer o Enemigos pasivos -personas a las que detestas pero es mejor que lo ignoren. 

Y con esto me pongo a hacer Ingeniería Social pero con pocas ganas.

Me estoy cansando de actualizar perfiles, describirme a mí misma para el mundo, clasificar al género humano y alimentar mi disposición a la vida social que no termina. 

Plegaria

Señor, que termine la guerra pronto. Haznos saber cuanto antes quién manda para concentrar fuerzas y neuronas. No permitas que la próxima red social que se acerca -denominada Tulalip y creada por Microsoft- entre en mi vida. 

Notes

¿Cómo se fabrica un americano?

Todos a mi alrededor se convierten en americanos. En menos de 24 horas he tenido dos juramentos ante la bandera de las barras y las estrellas en mi inner circle.

Con la mano derecha alzada y algunos con lágrimas en los ojos han cantado el himno de América y prometido defender esa bandera aún cuando para hacerlo sea necesario “combatir las huestes del país de origen”, según dice textualmente el juramento. Los cubanos, por cierto, estamos entrenados para prometer este tipo de cosas con ligereza. Previamente, la mayoría de nosotros había jurado repetidas veces combatir las huestes estadounidenses “hasta la última gota de sangre”. 

Pero también he visto jurar lo mismo a haitianos, venezolanos, canadienses, serbios, vietnamitas, argentinos y colombianos, luego cantar emocionados God bless América y salir orgullosos del salón donde se organiza el acto, convencidos de que como ha dicho la funcionaria de Emigración de turno -todas dotadas de notables dotes para la oratoria-, han vivido el día más importante de sus vidas que les abrirá las puertas al American dream en igualdad de condiciones “of any  other American citizen”. 

Mientras escuchaba a esta señora hablar, emocionada ella también,  miraba a la cara de los americanos de nueva adquisición, y pensaba que sus palabras eran el único discurso positivo de reafirmación personal que la mayoría de ellos escuchaba en mucho tiempo. Y funciona. Los he visto salir de allí con nuevo pasaporte y el brillo en los ojos de quien ha conseguido una meta vital importante. 

Los familiares, que éramos más que los nuevos americanos, llenábamos medio salón y, al final también hicimos cola para hacernos la foto con los nuevos americanos, su reciente certificado de ciudadanía, la carta firmada por Obama y la bandera. Todos vestidos de Domingo.  

Yo también he jurado por otra bandera. Concretamente, obediencia a la Constitución Española y fidelidad al Rey Juan Carlos I. Pero la ceremonia fue un trámite sin gracia. No hubo discursos lacrimógenos ni de ninguna otra condición. No repartieron banderitas para los nuevos ciudadanos. No me dieron una carta firmada por el rey ni por el presidente del Gobierno, sólo un certificado que atestigua que nací en Madrid en mayo de 2007. No tuve que pasar por ningún examen que probara mis aptitudes para tener un nuevo pasaporte. No tuve que vestirme de ninguna manera especial.

Juramos y al bar.

Lo único notable de aquel día fue un señor australiano que renunció a su ciudadanía para convertirse en súbdito de Don Juan Carlos. Ninguno de los presentes entendimos por qué. Su renuncia -debe hacerse en voz alta- fue seguida de un rumor de desaprobación. Escépticos que somos los nuevos españoles. 

Yo no tuve que renunciar a nada porque Cuba, mi país de origen, fue colonia española como espero que todos sepáis, y el reino nos permite tener doble nacionalidad. Eso, o considera que Cuba y todas sus ex colonias siguen siendo provincias de ultramar. La verdad es que me importa poco a estas alturas. Pasaportes y banderas no me interesan demasiado, excepto por cuestiones prácticas elementales, como pasar fronteras y aduanas del mundo. Actividades que se tornan más agradables cuando portas un pasaporte de la Comunidad Europea que el conflictivo pasaporte cubano. 

Asistir a la ceremonia de iniciación de los nuevos americanos y verlos abrazar sin pudor este oso de peluche y hacerse cientos de fotos con él

 me ayuda a entender porque los americanos, incluso los menos patriotas, están en el fondo orgullosos de su condición y ante un ataque como el del 11S desempolvan la bandera -sospecho que todos poseen una- y la colocan, very proud of it, en el coche o encima de la tele.

El sentido del show que le viene dado a todo americano en su información genética se trasmite a través de la bandera, y fabricar un nuevo americano es una fiesta federal. 

Ahora todos preguntan si yo también me convertiré en una americana de nueva creación. Habría banderas para mí, llegado el caso. 

De momento me dispongo a celebrar el 4 de julio como Dios y George Washington disponen, con una sonada y espero no demasiada grasienta barbecue . 

Notes

Things that are easy to use are hard to make
Clifford Nass, professor of Stanford University 

Notes

Killing me softly …

Ahora que todos los periódicos han contado que el desafío personal de este año de Mark Zuckemberg es comer sólo lo que él sea capaz de matar, (el año pasado, fue aprender Chino), voy a ser pública una gran historia que me confiaron unos amigos que comparten patio con él. No puedo decir sus nombres porque tienen miedo de que al genio le entren ganas de comer francoitalianos. Pero lo puedo contar porque ellos (los afectados) me lo confiaron para que lo soltara discretamente en este blog. Así que estamos ante una exclusiva o breaking news que llaman los americanos

Pasó hace unos tres meses, mis amigos jugaban en el patio cuando vieron al judío más joven y más millonario de Palo Alto del otro de la cerca. El sujeto en cuestión daba clases con un señor, uno de esos expertos que pululan en esta tierra prometida.

Cualquiera que vea a Zuckemberg empeñado en aprender algo nuevo haría lo mismo que ellos: Aguzar el oído, activar las antenas y no apartarse de la verja del vecino en ninguna circunstancia vital, incluida la muerte. Nunca se sabe dónde el destino puede ponernos la suerte por delante y convertirnos en millonarios, y espiar una conversación de este chico no parece un mal comienzo. 

Y lo que escucharon fue una incomprensible clase que ahora, después de conocer el nuevo desafío personal del jefe de Facebook, cobra sentido. El señor en cuestión era un experto en un viejo arte que intentaba trasmitir con no poca dificultad a Zuckemberg, el ritual de matar -esperemos que sólo animales- softly, suavemente, sin dolor, sin gritos, sin quejidos y con poca sangre. Una muerte limpia.

Killing me softly with this song …  

Image from Zazzle

Tanta discreción nos hizo descartar la posibilidad de que la próxima aplicación de Facebook sea una geolocalización de los cadáveres exquisitos que alimentan a Marck. Esta vez él quiere que su desafío no sea muy Social. Intenta más bien que sea privado y discreto, (¿No dijo el año pasado que había decretado el fin de la privacidad?, Supongo que debe ser de la nuestra).  

No tengo mucha experiencia pero creo que matar algo es difícil, y matarlo softly me parece una proeza. Encima si la comida del día depende del éxito de la operación lo considero un verdadero desafío y hago una genuflexión, otra, ante el gran Zuckemberg.

No puedo evitar hacer la fácil comparación entre  la coincidencia de retos entre uno de los genios de la Ciencia de la Computación de la Era digital y cualquier homínido del Paleolítico Superior. No estoy hablando de la muerte suave, sino de comer sólo lo que se es capaz de matar. 

A continuación una lista de la fauna que abunda en el barrio y que sospecho será a partir de ahora la dieta básica de mi vecino. A saber: 

  • Ardillas negras y con pintas
  • Mapaches (algunos enormes y con un probado gusto por la interacción con bicicletas baratas)
  • Mofetas (aquí he aprendido entre otras muchas cosas, que lo que yo había identificado toda mi vida como aroma de porro en realidad es olor a mofeta. Eso me han asegurado los nativos)
  • Pajarillos azules y negros de los que desconozco procedencia y denominación
  • Gatos negros
  • Tábanos o algo parecido (difíciles de ajusticiar incluso de un modo no softly). 
  • Leones marinos si la caza se produjera en la costa 

Desde aquí les envío toda mi solidaridad. A Zurckemberg, fuerza en su nuevo desafío personal. Y yo de paso elevo una plegaria a cualquiera de las vírgenes conocidas pidiendo no ser invitada a cenar a la nueva mansión de Menlo Park hasta que el mencionado reto no haya sido superado.   

4 Notes

Causas y consecuencias

Minutos antes del Big Show ensayando con la experta en voz -con jersey rosa y temperamento artístico, (no es la coach de Public Speaking, esa miraba severa desde la platea). “Apropiándonos del espacio”, dijo. Antes habíamos hecho todo tipo de sonidos extraños con la boca y movimientos violentos con piernas y brazos. No sé, yo confío mucho más en la química.

Superado el trance, y cena y vinos mediante, pasó lo que fue captado ágilmente por el Iphone de Ana Ormaechea. Derrumbados en el primer sofá del camino. Una servidora, Hugo Soskin y Seda Muradyan

Agota lo re-engineering  el periodismo. Debe ser por eso que sólo lo hacen en Stanford. 


Notes

Mayo 26 es el día del Elevator Pitch, ese discurso de tres minutos del que depende el resto de tu vida pero que tienes que soltar con tranquilidad, sin darle mucha importancia, desplazándote con soltura y desdén por un escenario ante 200 personas.
Mayo 26 es jueves, no es un buen día para mí. No me gustan los jueves. Pero no hay opción. No he estado haciendo otra cosa en el último mes. Memorizar, ensayar, proyectar, olvidarlo todo el fin de semana y vuelta a empezar, memorizar, ensayar, proyectar … Mi coach de Public Speaker me mira mal. Por Dios, encended velas!!
 

Mayo 26 es el día del Elevator Pitch, ese discurso de tres minutos del que depende el resto de tu vida pero que tienes que soltar con tranquilidad, sin darle mucha importancia, desplazándote con soltura y desdén por un escenario ante 200 personas.

Mayo 26 es jueves, no es un buen día para mí. No me gustan los jueves. Pero no hay opción. No he estado haciendo otra cosa en el último mes. Memorizar, ensayar, proyectar, olvidarlo todo el fin de semana y vuelta a empezar, memorizar, ensayar, proyectar … Mi coach de Public Speaker me mira mal. Por Dios, encended velas!!

 

Notes

¿Hay que tener miedo de Google?

Miedo no es la palabra. Hay que conocerlo para entenderlo. Saber el terreno que pisamos y buscar, seguir buscando más allá de la primera página de Google.

Estos son algunos de los argumentos de Siva Vaidhyanath en el libro The Googlization of Everything.  

  • Lo primero que hace este buen hombre es dar las gracias a Google por todo el trabajo sucio que nos evita cada día, al buscar por nosotros en el enjambre digital donde hay mucha basofia, como todos sabéis. También por “gobernar Internet tan bien” y mantenerla “limpia” mandando a la cola a las webs sospechosas de contener virus, las pesadas de descargar, y manteniendo una coherencia en los términos de búsqueda que ayudan al usuario a no perder tiempo y a “confiar”. 
  • Lo segundo, es decir que Google es una de las empresas más reguladas de Silicon Valley. Es decir, intentar regularla más es inútil. El peligro y la malignidad de Google vienen de nuestra fe ciega en el buscador y de la total inocencia con que nos ponemos en sus manos. 
  • Lo tercero, es la siguiente reflexión, “lo que hace Google es demasiado importante para dejarlo en manos de una sola empresa”. Siva asegura que Google está alterando de muchas maneras, el modo en que vemos el mundo y a nosotros mismos. “Tiene poder para arreglar agendas y alterar percepciones”.  

COSAS QUE HAY QUE RECORDAR

  • Google es una empresa no es Dios. 
  • Una empresa tiene accionistas con intereses. 
  • Los algoritmos de Google no son neutrales (responden a los intereses de sus accionistas). Parece que lo que no sale en la primera página de búsqueda no existe o no es importante, pero es así sólo según el criterio de Google, no estamos ante una verdad universal. 
  • Si nos quedamos con esa versión del mundo por pereza, el problema es nuestro. Estamos comprando el Mundo Google (se valora más lo popular que lo preciso, los sites establecidos sobre los nuevos, etc. ) que no es ni bueno ni malo, pero es sesgado. 

¿QUIéN HARíA EL TRABAJO SI NO ESTUVIERA GOOGLE?

Difícil responder a esta pregunta. El propio profesor Siva reconoce que las compañías tecnológicas y de telefonía que están esperando para hacer algo parecido, lo harían mucho peor que Google. 

Pero él tiene una propuesta romántica, invertir dinero y esfuerzos públicos en una biblioteca global del conocimiento digital con acceso universal y máxima libertad para los usuarios. Lo llama Proyecto del Conocimiento Humano. 

Confía en que el conocimiento estaría mejor en manos “universales y públicas” que en las de una compañía americana que apenas acaba de llegar a la adolescencia. 

La juventud e inexperiencia de Google preocupan a este hombre que se pone por primera vez categórico para decir: “Lo único que puedo asegurar sobre estas compañías (todas las jóvenes tech) es que no se van a quedar como están. El Google de 2021 no se parecerá al de 2001, ni siquiera al de 2011. Muchas de las cosas que hoy encontramos cómodas en Google se van a acabar muy pronto. Los imperativos de una compañía que anima al comercio on line pueden perfectamente mutar en un sistema que privilegie el consumo sobre la exploración, la compra sobre el aprendizaje y la distracción sobre todo lo demás”. 

Esto es una teoría. Sólo os digo, Pasad de la primera página de Google, id más allá, a veces la tercera es la más interesante. 

Y si hacéis eso que algunos llamamos EGOSURFING -creo que todos lo hemos hecho, al menos una vez (al mes)- no hay que deprimirse por los resultados. Es sólo la versión de Google sobre ti mismo, no es tu vida. El problema es intentar convencer de ésto a alguien.  

EGOSURFING. También llamado EGOGOOGLING o AUTOGOOGLING. Hábito de los homo sapiens de la era digital de poner su nombre en el buscador a ver qué sale. El término fue creado por Sean Carton en 1995 y apareció primera vez ese mismo año en la revista Wired. El estudio Pew Internet & American Life Project asegura que un 47% de los americanos lo practica habitualmente. 

Bicis Google en la sede de Mountain View


contador de visitas